SCOTT, Carlos

Quilmesfotógrafo quilmeño.

PERPETUANDO LA IMAGEN - LOS 84 AÑOS DE CARLOS SCOTT - HOMENAJE CARLOS ALBERTO SCOTT

El 21 de setiembre de 2009, precisamente el Día del Fotógrafo, visité en su casa de la calle Alvear a don Carlos Scott y comencé la entrevista que pasa a continuación. No la publiqué hasta hoy pues nuestro fotógrafo local es renuente a la exposición personal, algo que parece contradictorio con su profesión. Él prefiere el perfil bajo, pero hoy en el día de su 84º cumpleaños, vale este homenaje para la memoria de una personalidad que legó a Quilmes su pasión. Rindo el tributo.

LA IMAGEN

La imagen fotográfica guarda un sin número de significados, de códigos y mensajes, directos unos, subliminales otros. Cada proceso histórico tiene su imagen del mundo circundante y los fotógrafos son los que la traducen, la develan, la difunden. Muchos son los fotógrafos que profesionalmente o por gusto artístico han desfilado por el partido de Quilmes y con un nivel insuperable, pero la historiografía local tiene como antecedentes documentales las obras de algunos y elegimos señalar a cuatro: Santiago de la Fuente, Alcibíades Rodríguez, Rodolfo Malaver, Enzo Babbicola, Rodolfo “Chacho” Albónico y Carlos Scott. Providencialmente o no, la invención del proceso de placa húmeda con colodión húmedo que redujo mucho el tiempo de exposición a la luz para obtener la imagen en la placa en 1850, se debió a un inglés que se llamaba Frederick Scott Archer (1813–1857) Nada que ver con nuestro Carlitos.

A TRAVÉS DEL VISOR

Nació en Quilmes el 3 de marzo de 1927. Sus padres fueron Angelina Firpo y Cosme Sebastián. Su padre, también quilmeño, pertenecía a una familia de arraigo en la zona. Precisamente, don Cosme a los 18 años fue cartero a caballo, luego cochero de plaza, chofer del Dr. Pennington, mozo en el Maxim de la calle Rivadavia [1] y luego entró en la Cervecería. Su abuelo Alejandro Firpo fue inspector del tranvía. En 1927, Alvear gobernaba el país que progresaba notándose favorables condicikones en el intercambio comercial. El alumbrado eléctrico se expandía a pasos agigantados y se iniciaban los trabajos en la super usina de la CHADE en el extremo norte de Puerto Nuevo.

En Quilmes era intendente otro radical, el Dr. José Eduardo López el segundo en la dinastía de los López que ocuparon el ejecutivo local y hermano del diputado Rodolfo López. El pueblo se extendía notablemente hacia el oeste y el periódico “El Plata” se disputaba a los lectores con “La Verdad”. El fotógrafo local por excelencia era don Santiago de La Fuente

Los Scott eran cinco hermanos: Elsa, Marta, Jorgelina, Carlos y Miguel Ángel. Carlos cursó la primaria en la escuela Nº 7 de la calle Alberdi. Esta escuela se había construido donde se hallaba la chacra de la familia Fornaguera; allí vivió Francisco Tejeda, famoso matarife que trabajaba en lo que era el matadero de Quilmes, actual Corralón Municipal. Una propiedad adquirida por el Banco Popular donde se levantó el actual edificio. Guarda especial recuerdo por su primera maestra Rosa Giani de Giovanelli con quien se reencontró cuando terminó la primaria y entró a trabajar en la carpintería que su marido Orfeo Giovanelli, con sus hermanos, tenía en la calle Mitre.

Nació y vivó parte de su infancia en Cevallos y Rivadavia, esquina SE, luego con su familia se mudó a Alvear 116, donde aún vive, la casa paterna. Su viejo proponía a sus hijos que se casaran, de modo que “¡se mandan a mudar!”, pero luego, cuando hacían su deseo, todos los domingos los iba a buscar para almorzar en familia.

Don Cosme falleció en 1973. Carlos trabajó en Intela y luego ingresó en la Cervecería Quilmes, en el área de carpintería mecánica donde permaneció 20 años, hasta fines de la década el 60’ en que se comenzaron a cerrar los talleres. Se casó con Celia Lucía con quien tuvo una hija, Miriam. Su pasión por la imagen comenzó en 1952, junto a un amigo, el “Toto” Rodríguez, que trabajaba en el área de radiología del Policlínico Cervecero y un día le propuso hacer un trabajo gráfico en la cancha de Temperley para una revista de Capital Federal, “El Tablero” que dirigía Félix Heller. Esa fue la primera experiencia como reportero gráfico. Luego otro amigo, Alberto Pastor, le dio la caja para hacer los contactos. Cuando dejó la Cervecería trabajó por su cuenta y todos los periódicos y revistas que existían o se creaban en Quilmes lo iban a buscar.

Él superado de generosidad nunca dijo que no, aunque algunas veces “olvidó” cobrar por sus trabajos. Sus fotos se publicaron en “Enfoques”, “Actualidad Quilmeña”, “El Periodista” de Omar Andragnez; las revistas “Estar”, “Total”, “Unión de Industriales”, etc.; estuvo efectivo varios años en el diario “El Sol”, durante la administración del notable Jorge Blanco. Trabajos, estos, que realizó en simultaneidad con su puesto cervecero. Estuvo al lado de periodistas notables de los que guarda cálido recuerdo, como: Susana Vitone, Ana María de Mena, Pedro Navarro, Román Roselli Graciela Linari, Marcelo Sena, Carlos Gioco, “Chino” Vera, Bertiche, Lebeti… Durante la intendencia de José Rivela (26/5/1973-5/4/1976) estaba como director de prensa Ricardo Terrisano que, sin tener en cuenta las ideas política, le propuso trabajar en la municipalidad… permaneció 20 años, desde 1973 hasta 1993 en que se jubiló; siempre en el departamento de Prensa y los últimos años, entre 1991 y 2000, como coordinador en el Museo Fotográfico.

Organizó junto a Jorge Calvo la muestra “Los periódicos en Quilmes”. Fue premiado en el concurso abierto de fotografía organizado por el Foto Club de Quilmes. Participó de la primera muestra de reporteros gráficos en Quilmes. En el año 2004 cumplió 50 años de fotógrafo y recibió varios reconocimientos por su trayectoria: de la Alianza Francesa, de la Sociedad Italiana Cristoforo Colombo; se lo distinguió con el premio “Reino de España” de la E.E.T. Nº 5; con el “Sol de Oro”, otorgado por el diario “El Sol”. Obtuvo distinciones, al Mérito por la labor profesional, otorgada por la Asociación de Fotógrafos Profesionales de Quilmes y Berazategui y por la labor de reportero gráfico del Círculo de la Prensa de Quilmes. Fue designado por decreto Municipal en la comisión para organizar la actividad fotográfica durante le aniversario de Quilmes, con la muestra “Quilmes ayer y hoy” que se realizó en el Museo de Artes Visuales.

Conoció todos los vericuetos municipales de varias administraciones que siguió con paso sobrio, su acendrado bajo perfil y temperamento cordial. En el 2005 fue honrado con el título de “Ciudadano Ilustre” de la ciudad de su pueblo natal. Del 8 al 23 de agosto del 2006 presentó en la Galería Miglió (Mitre 536), la exposición “Quilmes, una historia de vida”. Es miembro de la benemérita Asociación Cultural Sanmartiniana de Quilmes. Fue muy amigo de Alcibíades Rodríguez a quien llamaba “maestro”, título que más de uno atribuía merecidamente a don Alcibíades. De su hija Miriam tiene un nieto, Ezequiel que le dio un bisnieto Franco de 6 años.

El jueves 22 de julio de 2010, la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Quilmes le brindó un merecido homenaje al que asistieron multitud de amigos, vecinos que no reconocen como parte viva de la ciudad y, por supuesto, su compañera, su hija, nietos y bisnieto. Carlos Scott se considera un autodidacta, espe­cializado en fotografía social. Pero en la comunidad quilmeña se destaca por su genio altruista, eficaz y generoso; siempre atento al gesto, la impronta, el acontecimiento para disparar el obturador. A los 84 años sigue desandando las calles y los salones quilmeños persiguiendo la imagen, recibiendo a cambio el afecto de su comunidad que lo considera como un baluarte de la imagen imperecedera.

 

Entrevista, investigación compilación y fotos Prof. Chalo Agnelli

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