Varios

 

http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/159715-51212-2011-01-02.html

Modestamente

 Por Horacio Verbitsky

Al asumir como nuevo secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Juan José Mussi dijo que era “un hacedor”. La razón de su nombramiento es su carácter de intendente de un partido del conurbano, Berazategui. Muchos congéneres lo aclamaron. Sobre ellos basó su largo imperio el ex senador Eduardo Duhalde. En noviembre de 2003, Duhalde dijo a La Nación que el Estado tenía que reprimir, con grupos de choque de la policía, en vez de tratar a los piqueteros “con mano de seda para que no haya excesos”. Mussi dijo a la misma tribuna de doctrina que era “un declarado antipiquetero” y que todos los intendentes “pensamos igual que Duhalde”. Sin embargo, agregó que no propiciaba la represión sino “actuar con la ley y hacerla cumplir”. Néstor Kirchner cortó toda discusión: “Yo no llegué a este sillón para reprimir. El que piensa que estoy dispuesto a hacerlo se equivoca”, cerró el debate, que conserva hoy toda su vigencia. En 2005, Mussi fue uno de los intendentes que representaron a Duhalde en la negociación de las listas provinciales. No hubo acuerdo y CFK casi triplicó los votos del Partido Justicialista. Desde entonces, Mussi ha sido un apoyo consistente para los dos presidentes Kirchner. Hoy el riesgo no es Duhalde, quien como un boxeador en el ocaso sólo permanece en el ring para recibir golpes, sino el gobernador Daniel Scioli, cuyo avanzado proyecto de diferenciación quedó en Pausa el 27 de octubre. Cuando Scioli convocó a 91 intendentes justicialistas después de la muerte de Kirchner, Mussi usó esa audiencia para proclamar la candidatura presidencial de Cristina en 2011. Antes, le había rechazado a Scioli el ministerio de Salud provincial. Lo ocupó durante los gobiernos de Duhalde y Carlos Rückauf, que no fueron los mejores años para la salud pública. El blog Conurbanos sostiene que la gestión de Mussi en Berazategui es excelente y apoyada por los vecinos. Pero varios medios del sur recuerdan el descubrimiento de entierros clandestinos de basura. Mussi destrabó una demanda de su antecesor en el municipio contra Aguas Argentinas y el Estado Nacional por incumplimiento del contrato de concesión. La Cámara Federal de La Plata había ordenado construir una planta de tratamiento primario en Berazategui e indemnizar a los vecinos. En una audiencia celebrada en septiembre de 2004 en la Corte Suprema de Justicia, Mussi aceptó la realización de una planta de pretratamiento, obra con menor dimensión, y renunció a la indemnización, lo cual les ahorró a los franceses 300 millones de pesos. La ampliación de la planta depuradora de Berazategui es una de las obras más importantes para sanear el Riachuelo. Mussi enfrentó varias sublevaciones populares por razones ambientales: en la zona residencial de Ranelagh cuando autorizó el establecimiento de una cantera a una cuadra de una escuela y de un jardín de infantes; en Rigolleau por el temor al efecto cancerígeno del electromagnetismo que generaría una subestación de energía eléctrica; en Hudson, cuando intentó que allí se reciclaran los residuos de todo el municipio; en El Pato por el permiso para un súper basurero de desechos químicos. En todos los casos, después de las protestas revocó su decisión aunque en algunos volvió a insistir luego. En el de la cuenca del Riachuelo, que es la prueba ácida para cualquier gestión ambiental, los avances recientes (el registro y empadronamiento de empresas, el comienzo de las inspecciones, la relativa autonomía financiera de la Autoridad de Cuenca Matanza-Riachuelo, Acumar, la comisión de participación social, los estudios epidemiológicos) se debieron más a la presión judicial que a la voluntad y buena gestión de sus antecesores Romina Picolotti y Homero Bibiloni. La Corte Suprema aceptó una presentación de un conjunto de ONGs y delegó su cumplimiento en el juez federal Luis Armella. Mucho de lo que resta hacer, como el plan integral de tratamiento de residuos sólidos, la urbanización del camino de sirga y la consiguiente relocalización de los habitantes de villas y asentamientos, el control de industrias, la elección de las empresas que recibirán préstamos para reconversión industrial, y el ordenamiento ambiental del territorio con su consiguiente modificación de normas de urbanización, depende de los intendentes. Mussi puede ser un interlocutor con mayor poder y autoridad para negociar con ellos. Uno de los primeros asuntos que deberá tratar es una orden firmada por Armella el 23 de diciembre: la remoción definitiva y absoluta de todos los asentamientos precarios en la margen del Riachuelo. El juez también ordenó unificar regulaciones provinciales, nacionales y municipales para que Acumar tenga mayor capacidad de gestión y fijó plazo hasta el 1 de junio para que la Secretaría de Ambiente y los gobiernos de la provincia y de la ciudad de Buenos Aires presenten un plan integral de ordenamiento ambiental del territorio, integrando las legislaciones de cada jurisdicción sobre saneamiento de basurales y recolección, tratamiento y disposición final de residuos; erradicación de villas y asentamientos precarios; limpieza de las márgenes del río y la liberación del camino de sirga; saneamiento cloacal; red de agua potable; desagües pluviales; plan sanitario de emergencia; habilitación, control y radicación de industrias y parques industriales; regulación y control en transporte de cargas y pasajeros, ordenamiento de las vías de circulación; explotación y movimiento de suelos. El apoyo técnico con que contará Mussi es la subsecretaria Silvia Révora, una abogada de Mercedes con una maestría en Planificación Ambiental en Costa Rica y otra en Derecho Ambiental en La Sorbona de París, quien ocupó una dirección de la Secretaría durante el gobierno de la Alianza. Hermana de la detenida desaparecida Lucila Révora, la nueva funcionaria cuenta con la confianza personal de la presidente. El suyo será un ojo atento a la regularidad de la gestión de Mussi.http://www.pagina12.com.ar/diario/elpais/subnotas/159715-51212-2011-01-02.html

 

< Volver