GUEDES, Virginia

Berazategui

DEDICADO A MI PADRE

Llegó a la vida rodeado de todo lo que podía querer más no era ese destino el que tenía en su haber. Muy pronto lo comprendió, cuando todo lo ampuloso se transformó en algo lejano y lo modesto, se convirtió en cotidiano. Trabajando con ahínco fue sumando bienestar, trabajaba codo a codo con el grupo familiar A sus hermanos quería con defectos y virtudes, respeto además sumaba en sentimiento a sus progenitores. Cuando su familia formó, su mayor dicha en el corazón plasmó y mil planes de venturas, en su mente forjó de forma diligente. Debió luchar con gran perseverancia, forzando a su cuerpo hasta el cansancio, rodeado de bellos colores y agradable fragancia de las delicadas flores que cultivaba. No permitiendo que los sinsabores con que la vida matiza la existencia, sus ilusiones marchitaran y entonces cambió por libros aquellas flores. Y también sintióse feliz y satisfecho entre tantos textos repletos de ciencia que lo fascinaba y que sin cansarse gozaba. En el balance final, pudo sentirse satisfecho, no toda su vida fue genial pero la vivió con provecho. Lo único que le faltó cumplir, fue ciento un años vivir y de ese modo completar sus deseos de nuestra vida acompañar.

Virginia Guedes

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