Escudo

"Pueblo Kilmes se presenta a toda la comunidad a través de un Escudo propio que busca señalar todos los elementos más importantes que a su criterio identifican nuestra historia y tal vez nuestro destino.  Ellos son:

 

La Ciudad Sagrada de los Quilmes  al pie del cerro Alto del Rey en la Provincia de Tucumán, desde donde nuestros ancestros fueron traídos a estas costas del Río de La Plata.  Es el reconocimiento a nuestra fundación como pueblo indígena, único por su núcleo habitacional y persistencia a lo largo de más de ciento cuarenta años en toda la Provincia de Buenos Aires. Ejemplo de resistencia a la esclavitud y a cualquier tipo de dominación.

 

La galería externa de la Casa de Santa Coloma en la actual localidad de Bernal, donde se alojaron por una noche las huestes invasoras inglesas de 1806 luego de enfrentar las primeras escaramuzas de los patriotas. Ejemplo de nuestro pasado colonial español pero también de rechazo a nuevas formas de neocolonialismo.

 

La extensa pérgola curva que nos distingue como pueblo ribereño al Río de La Plata, salida al mar y vía de comunicación al mundo de toda la Nación durante muchos años. Es la primer mirada de cualquier habitante o paseante -venga de donde viniere- de los edificios de la Ciudad de Buenos Aires y de las consecuencias del arrastre del interior profundo del Río Paraná (Misiones) y su delta.  Pueblo también de pescadores, navegantes de bajo calado y bañistas en retirada, el agua nos constituye y nos permite vivir a través de tantos arroyos y riachos que nos cruzan y desembocan en él.

 

Finalmente, las históricas y ya destruidas torres de enfriamiento de la vieja fábrica Crisoldine, ubicadas en el extenso predio de la Avda. 12 de Octubre y Avda. La Plata-Quilmes Oeste.  Ejemplo de nuestro impulso industrial nacional, base de laminados de acero para la construcción de la industria pesada, y de un desarrollo económico independiente.

 

Lo indígena, lo colonial español -y junto con ello la amalgama de otras culturas tradicionales que nos constituyeron-, el carácter ribereño, y el impulso industrial de una Nación. Todo ello para ser libres en el conjunto de un pueblo diverso, multicolor, anhelante con sueños. No puede ser de otra manera."

< Volver