BALASINI, Hernan

BerazateguiProfesor de arte, historiador. Vivió siempre en Berazategui.

 

XXVIII Aniversario de la Autonomía —

LA'PALABRA

HERNÁN BALASINI:

La Sátira a Través del Dibujo

Este berazateguense de alma, de altura normal, de figura que semeja la del Quijote sin armadura, de pelo cano y revuelto e hirsuto bigote, es una personalidad y, a la vez, un personaje de nuestra realidad local, La revista "El Loco" manuscrita y de una tira que llega a un ejemplar, es el medio que utiliza el hábil dibujante y agudo observador de la realidad circundante para reflejar con humor satírico, mordaz y burlón cuanto acontece por estos lares.

La cita es en la redacción, por la mañana, sentados el personaje y el cronista frente a un escritorio, el historiador desmenuza sus recuerdos que arrancan en una casa ubicada en la zona centro de Berazategui, "nací el 28 de febrero de 1923 —dice— al lado de lo que hoy es el Club Libertad. Berazategui tenía las calles de tierra, no había luz eléctrica, las casas con cercos de ligustro y abundaban los rosales.

El agua se sacaba de los pozos que había en cada vivienda''. Hace una pausa, su mano acaricia los bigotes, detrás de los cristales de los anteojos, sus ojos miran fijamente hacia un punto en el Infinito, intentando reflotar de un ánfora sumergido aspectos de esos tiempos, luego dice "por la noche cuando nuestros padres, nos mandaban por agua sentíamos miedo, ya que salíamos de la casa, afuera todo era muy oscuro.

En la década del 30 —ilustra— comenzó la instalación de agua corriente que estaba a cargo de la Municipali¬dad de Quilmes por medio de COSQUE". Al preguntarle el cronis¬ta sobre su infancia, Balasini, como sorprendido por la requisitoria, llevó sus manos a los ojos, lanzó un suspiro, pidió un vaso de agua y suspiró hondamente. Emocionado por el recuerdo memora que "mi infancia fue muy feliz, en casa estábamos mis padres y mis otros dos hermanos. Con nosotros vivía un tío, Braulio Etcheverry que fue quien fundó LA PALABRA.

Pero a los 15 años, sucedió algo que cambió mi vida. Mi hermana que tenía nueve años, a causa de un resfrió que degenera en neumonía, muere en poco tiempo. Mi madre no pudo reaccionar a ese trance y dos años después muere de dolor. A partir de allí, me tuve que valer por mí mismo, todo lo que hacía dependía de mi exclusiva decisión. Tío Braulio me regaló muchos libros que me sirvieron para Iniciar una formación". Requerido por su formación, señala el dibujante, "egreso como profesor de dibujo en La Plata". Agrega luego que "en la década del 40 el país tenía grandes personalidades que se destacaban en todos los sectores del quehacer. En teatro, por ejemplo, estaba ese monstruo de la interpretación que fue Luis Arata, al que Luiggi Pirandello vino desde Italia a ver su actuación en una de sus obras fundamentales. "Seis personajes en busca de un actor", también estaba Enrique De Rosas, Miguel Faust Rocha, Pepe Arlas, Florencio Parravicini y muchos más. En política —agrega Balasini— Alfredo Palacios y en todos los partidos sobresalían grandes figuras de gran prestigio. En arte ocurría exactamente lo mismo.

Yo frecuentaban el estudio de Quinquela Martín, en la Boca y me impacto su generosidad, traducida en las obras que realizaba en bien de la comunidad. Quinquela donó escuelas, museos. Utilizaba el dinero para ayudar a los demás''. "MI pasión por la historia —narra Balasinl— nace cuando mis padres me contaban cosas que sucedieron en Berazategui. Mi madre era nacida aquí. Entonces yo comencé a escarbar en el ayer, regido por un lema "¿por qué?" Hay tantos por qué develar en nuestro pasado histórico que la tarea es una permanente búsqueda que se torna inagotable". "La autonomía —reflexiona— significó una esperanza, que no ha dado los resultados que uno esperaba, porque pesan más los intereses políticos que los comunitarios.

Yo rescato como gobernantes al doctor Emilio Torre a Edel Daroqui, el Doctor Juan Greco y a Rodolfo Spadaccini''. La charla llega al final, fue emotiva, profunda y, evocativa, le preguntamos al despedirnos que definiera a Berazategui y luego de un tiempo para pensar la respuesta nos dice: “Berazategui tiene alma”.

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