ABRAMI, Juan José

 

La Palabra

viernes 28 de julio de 2017 

 

Llegar a los 100

 

Nació en Berazategui el 18 de julio de 1917 en la calle 25 de Mayo ( 147) entre 11 y 12.

Por lo tanto, llegó a los 100.

Es Juan José Abrami, vecino de Berazategui, metódico, buen carácter y bonachón.

Compartió con Amalia Anita Tardilla, 71 años de casados, se habían conocido en el Salón La Armonía. Juntos emprendieron viajes inolvidables por todo el país. Prefirieron siempre la Argentina frente a otros destinos, y volvieron muchas veces a Mar del Plata, un lugar que consideraban casi su segundo hogar. Tuvieron tres hijos: Carlos, Elba y Patricia, siete nietos y seis bisnietos. Disfrutaron paseos dominicales en su Ford Falcon dorado modelo 80 que hoy sigue estando como cuando lo sacaron de la agencia, 0 kilómetro.

Don Juan fue peluquero a los 9 años, cuando su papá el calabrés Vicente Abrami que también abrazaba esa profesión le puso su propia barbaría en Villa España, cerca de la estación. Arriba de un banquito atendía a los clientes que llegaban al local.

A los 18 ingreso en Ducilo y más tarde a la municipalidad de Quilmes donde llego a ser director de Rentas. En el '69 se retiró y puso con un grupo de amigos una inmobiliaria, gestoría.

Participó muchos años de los Torneos Abuelos Bonaerenses, en damas y truco, de donde trajo varias medallas. Fue uno de los fundadores del Club Deportivo y estuvo en la comisión del Club Social junto al inolvidable Roberto Lacquanitti. Sin embargo luego de su repentino fallecimiento, Don Juan puso distancia. Ese lugar que visitaba a diario no era lo mismo sin su amigo.

“No tuve vicios, nunca fume y tuve una vida muy natural. Una conducta, quizá sea lo que me permitió llegar hasta acá” comentó este hombre que no tiene problemas de salud en absoluto.

En febrero, partió Amalia, su compañera de vida. Fue un golpe enorme pero el amor de su familia lo saco a flote y ahora volvió a sonreírle a la vida que sigue dándole oportunidades todos los días. Amante de la radio y el fútbol, Don Juan aún sale a recorrer el barrio y saludar vecinos, con una fortaleza y una actitud que sorprende. Sin duda, un ejemplo a seguir.

 

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